El ejército de Israel informó que su Fuerza Aérea bombardeó el complejo Taleghan en Parchin, al sureste de Teherán, una instalación que, según autoridades israelíes, estaría vinculada con actividades del programa nuclear de Irán y con el proyecto secreto “Amad”, relacionado con pruebas de explosivos avanzados para armamento nuclear.
De forma paralela, las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que en los últimos días han destruido más de 250 drones y plataformas de lanzamiento iraníes, como parte de una operación destinada a reducir la capacidad ofensiva de Teherán.
Estos ataques se suman a otras acciones recientes contra instalaciones nucleares en las afueras de la capital iraní.
La ofensiva forma parte del conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron operaciones militares contra Irán con el objetivo de frenar su programa nuclear y de misiles.
En respuesta, Teherán ha intensificado ataques contra infraestructura energética en la región. Se reportaron daños en buques en Irak, un depósito de combustible en Baréin y nuevas afectaciones en el aeropuerto de Kuwait, además de explosiones en Dubái y drones interceptados por Arabia Saudita.
La Agencia Internacional de la Energía advirtió que la guerra ha provocado la mayor interrupción del suministro petrolero registrada, con una reducción estimada de 10 millones de barriles diarios en la producción del Golfo.
Esta situación, sumada a los riesgos en el Estrecho de Ormuz, ha impulsado el precio del crudo por encima de los 100 dólares por barril y generado incertidumbre en los mercados internacionales.