La misión Artemis II concluyó de manera exitosa con el amerizaje de la cápsula Orión frente a las costas de San Diego, luego de un recorrido de diez días en el espacio y más de 1.1 millones de kilómetros. La nave, bautizada como Integrity, aterrizó conforme a lo previsto a las 18:07 horas, cerrando un vuelo considerado impecable por la NASA.
Durante el retorno, la tripulación —integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— superó la reentrada a la atmósfera a velocidades superiores a los 38 mil km/h, atravesando una breve interrupción de comunicaciones provocada por la formación de plasma. Posteriormente, la cápsula descendió de forma controlada con ayuda de tres paracaídas hasta amerizar en el océano Pacífico.
El rescate se realizó sin contratiempos: aproximadamente una hora después, los astronautas fueron recuperados por la Armada de Estados Unidos mediante botes y helicópteros, siguiendo protocolos históricos, y trasladados al buque USS John P. Murtha para evaluaciones médicas.
La misión marcó importantes hitos, como el regreso de humanos al espacio profundo tras más de medio siglo y la mayor distancia recorrida por una tripulación, superando registros del programa Apolo. Además, destacó por ser la tripulación más diversa en una misión lunar, al incluir al primer astronauta negro, la primera mujer y el primer no estadounidense en este tipo de expedición.
El administrador de la NASA calificó el viaje como una “misión perfecta” y subrayó que este logro representa un paso clave hacia el objetivo de volver a la superficie lunar en 2028. Asimismo, el éxito de Artemis II fortalece los planes de futuras misiones, incluida Artemis III, y abre la puerta a nuevas metas de exploración, como un eventual viaje tripulado a Marte.
Las marcas impuestas:
· La mayor distancia recorrida por humanos, con 406 mil km, superando a Apolo 13.
· Primer vuelo tripulado más allá de la órbita baja de la Luna en más de 50 años.
· El mayor número de personas en espacio profundo, con 4, más que Apolo 8 (3).