La Unión Europea aseguró que responderá de manera contundente y coordinada a las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien insiste en su intención de adquirir Groenlandia por razones de seguridad estratégica en el Ártico. El tema domina la agenda del Foro Económico Mundial en Davos, donde líderes europeos analizan el futuro del territorio danés.
Trump sostiene que la isla, rica en minerales y tierras raras, es clave para frenar la influencia de Rusia y China en la región. Sin embargo, ocho países europeos miembros de la OTAN —entre ellos Reino Unido, Alemania y Francia— expresaron su rechazo al plan y enviaron recientemente una misión de exploración militar, lo que provocó la reacción del mandatario, quien amenazó con imponer aranceles a quienes se opongan.
Desde Davos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, advirtió que la política arancelaria propuesta por Trump podría deteriorar gravemente la relación transatlántica y beneficiar a adversarios comunes. Subrayó que la respuesta europea será “firme, unida y proporcional”. En la misma línea, el presidente francés Emmanuel Macron llamó a utilizar las herramientas comerciales de la UE y acusó a Estados Unidos de intentar debilitar a Europa.
Ante la escalada de tensiones, el Parlamento Europeo decidió suspender la ratificación del acuerdo comercial con Washington. Mientras tanto, en Groenlandia crece el rechazo ciudadano a las pretensiones estadounidenses, con protestas simbólicas en la capital, Nuuk.
Trump participará esta semana en actividades en Davos, mientras los líderes de la UE se reunirán en Bruselas para definir su estrategia frente a una crisis que analistas consideran una de las más serias para las relaciones entre Europa y Estados Unidos en años recientes.