Ante la posibilidad de enfrentar desastres naturales, fallas en los servicios básicos o cualquier otra contingencia, autoridades mexicanas refuerzan el llamado a la población para preparar una Mochila de Vida, que contenga los artículos indispensables para atender las necesidades de una familia durante las primeras 72 horas de una emergencia.
Esta medida tiene como propósito que las personas puedan mantenerse a salvo y cubrir sus necesidades básicas mientras llegan los equipos de rescate o se normalizan los servicios esenciales. La recomendación no significa que exista una amenaza inmediata, sino que responde a la importancia de estar preparados ante acontecimientos inesperados, como sismos, inundaciones, incendios y otros fenómenos.
De acuerdo con las recomendaciones del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), la mochila debe permanecer en un lugar visible y de fácil acceso, además de incluir suministros suficientes para los primeros tres días, periodo en el que la ayuda podría tardar en llegar o enfrentar limitaciones.
Entre los elementos que se recomienda incorporar están agua potable, alimentos no perecederos, una linterna con baterías adicionales, radio portátil, botiquín de primeros auxilios, medicamentos de uso frecuente, ropa extra, impermeable, cobija y artículos de higiene personal.
También se aconseja incluir un silbato para pedir auxilio, dinero en efectivo, copias de documentos importantes protegidas contra el agua, un juego adicional de llaves de la vivienda y una batería portátil para mantener cargados los teléfonos celulares.
Las autoridades destacan que el contenido debe ajustarse a las condiciones de cada hogar, por lo que es necesario considerar productos especiales para bebés, adultos mayores, personas con discapacidad y mascotas.
La preparación para afrontar las primeras 72 horas también se ha convertido en una prioridad internacional. Este 3 de noviembre de 2026, la Comisión Europea presentó nuevas orientaciones para fortalecer la capacidad de respuesta de la ciudadanía ante posibles crisis, mediante el almacenamiento de provisiones, la educación preventiva y la protección de los sectores más vulnerables.
En el caso de México, la Coordinación Nacional de Protección Civil precisó que estas recomendaciones forman parte de las acciones habituales de prevención y no están relacionadas con la existencia de un desastre inminente ni con alertas emitidas en otros países.
Por ello, el llamado a la población es mantener la calma, reconocer los riesgos de la zona donde vive, establecer un Plan Familiar de Protección Civil y tener preparados los suministros necesarios para responder ante cualquier eventualidad.
El objetivo es fortalecer la cultura de prevención y evitar que las familias queden desprotegidas durante las primeras horas de una contingencia, cuando contar con recursos básicos puede ser determinante para salvaguardar la integridad de sus integrantes.