La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) desarrolla una investigación para determinar si la planta de cempasúchil puede utilizarse como filtro natural para reducir la contaminación de terrenos agrícolas afectados por metales pesados, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.
El proyecto es encabezado por Marilyn Juárez Flores, estudiante de la Maestría en Ingeniería Agrícola y Uso Integral del Agua, quien analiza el comportamiento de sustancias potencialmente tóxicas, como cadmio, cromo, plomo y níquel, en la relación entre el suelo y la planta Tagetes erecta, nombre científico del cempasúchil.
La investigación contempla experimentos controlados en invernaderos y cajas acrílicas de laboratorio, así como simulaciones mediante el programa HYDRUS, una herramienta matemática que permite estudiar el desplazamiento de los metales a través del agua y las distintas capas del suelo.
Entre los hallazgos, la especialista identificó que el cempasúchil presenta resistencia al cadmio y al níquel, pese a la toxicidad de ambos elementos. En las pruebas con plomo, las plantas no solo sobrevivieron, sino que también registraron un mayor desarrollo de sus raíces, tallos más largos y flores de mayor tamaño.
En contraste, el cromo fue el metal que ocasionó los efectos más perjudiciales para la especie, al disminuir considerablemente su biomasa e impedir la floración. Asimismo, los experimentos mostraron que la presencia de los metales no modificó la acidez del suelo, aunque sí provocó cambios en su conductividad eléctrica.
De acuerdo con Juárez Flores, los resultados pueden contribuir al desarrollo de alternativas para el manejo de suelos contaminados, la protección de los recursos hídricos y el fortalecimiento de la seguridad de la producción agropecuaria, en concordancia con los objetivos de sostenibilidad del Gobierno de México.
La investigadora destacó la importancia de identificar qué partes del cempasúchil acumulan mayores cantidades de sustancias tóxicas, a fin de establecer medidas para su manejo seguro. Este aspecto es relevante debido a que la flor tiene diversos usos en México, tanto ornamentales como en actividades relacionadas con la alimentación humana y animal.
El estudio busca generar información que permita evaluar el potencial de esta planta como una opción para atender la contaminación agrícola, sin perder de vista los riesgos que representa la acumulación de metales pesados en especies destinadas a diferentes aprovechamientos.