Los gobiernos de la Ciudad de México y el Estado de México avanzan en la integración de sus sistemas de videovigilancia mediante la creación del C5 Metropolitano, una iniciativa que en su fase inicial permitirá enlazar al menos 6 mil 590 cámaras para mejorar la detección y atención de incidentes delictivos.
El mecanismo de colaboración cubrirá una extensión de 200 kilómetros a lo largo de la zona limítrofe entre ambas entidades. Bajo este esquema, los operadores de cada centro de monitoreo tendrán acceso en tiempo real a las imágenes captadas por dispositivos ubicados hasta un kilómetro dentro del territorio vecino.
Hugo Ulises Barajas Durán, responsable del C5 del Estado de México, indicó que la cooperación no se limitará a ese perímetro, pues los equipos de seguridad continuarán intercambiando información para dar seguimiento a situaciones relevantes que se registren en otras áreas.
Salvador Guerrero Chiprés, coordinador general del C5 capitalino, precisó que el corredor de vigilancia involucrará a nueve alcaldías de la Ciudad de México y 10 municipios mexiquenses. También se prevé unificar los protocolos de alertamiento para 93 conductas delictivas, incluidas la extorsión, el fraude y el homicidio doloso.
La iniciativa fue impulsada en agosto por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, durante una sesión del Consejo de Desarrollo Metropolitano del Valle de México, y recibió el apoyo de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez.
Los lineamientos para poner en marcha la interconexión fueron abordados por representantes de las dos instituciones durante un encuentro de trabajo que coincidió con la conmemoración de los 15 años del C5 capitalino y los nueve años del centro mexiquense.
Con esta estrategia, las autoridades pretenden reducir las dificultades de coordinación entre ambas entidades, fortalecer la supervisión en las zonas fronterizas y facilitar la actuación conjunta ante emergencias y hechos que requieran la intervención de corporaciones de los dos territorios.