El subsecretario de Salud, Eduardo Clark, reconoció que se han detectado casos de medicamentos destinados al sector público que son sustraídos de hospitales y centros de salud para venderse de manera ilegal, situación que puede repercutir en el suministro de tratamientos a los pacientes.
Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, este martes 20 de octubre, el funcionario precisó que esta práctica no significa que el personal médico sea responsable de manera generalizada del desabasto, aunque admitió que existen expedientes documentados y otros casos que necesitan investigarse.
Como parte de las acciones para frenar el comercio irregular, el Gobierno federal identificará los medicamentos gratuitos mediante sellos y leyendas en sus empaques, con el objetivo de facilitar su reconocimiento y evitar su venta en establecimientos privados o tianguis. Clark exhortó a la ciudadanía a denunciar cuando encuentre productos con estas características.
También anunció la digitalización del sistema de salud para dar seguimiento a los fármacos desde su compra hasta su distribución y entrega.
Esta medida permitirá conocer su destino e identificar posibles irregularidades, especialmente en medicamentos de alto costo, cuyas cajas pueden superar los 200 mil pesos.