Ante la posibilidad de un sismo, la prevención puede marcar una diferencia importante. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) recomienda tener lista una mochila de emergencia con artículos indispensables para enfrentar las primeras horas después de una situación de desastre.
Entre los objetos que conviene incluir están agua potable, alimentos que no requieran refrigeración, copias de documentos importantes, un juego extra de llaves, un botiquín con medicamentos de uso frecuente y productos básicos de higiene, como jabón, gel antibacterial y papel sanitario. Los documentos también pueden respaldarse en una memoria USB.
La preparación debe considerar igualmente a los animales de compañía, pues durante un movimiento telúrico pueden asustarse, desorientarse o reaccionar de manera inesperada. Por ello, es recomendable incorporarlos al Plan Familiar de Protección Civil y definir con anticipación cómo serán evacuados y dónde permanecerán seguros.
De acuerdo con Protección Animal Mundial, más de 80 por ciento de los hogares carece de un plan específico para garantizar la seguridad de sus mascotas durante un sismo. Para reducir este riesgo, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recomienda contar con un kit para animales que incluya agua, alimento, collar, correa, una placa con información actualizada y su cartilla de vacunación.
La prevención no termina con preparar la mochila. Es necesario revisar periódicamente su contenido, renovar los productos que puedan caducar, mantener actualizados los datos de contacto y participar en simulacros. Contar con rutas de evacuación y espacios seguros para cada integrante de la familia, incluidas las mascotas, permite actuar con mayor rapidez y disminuir los riesgos durante una emergencia.