El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó al Congreso estatal una licencia indefinida, apenas un día después de anunciar su regreso al cargo tras permanecer separado de sus funciones desde mayo.
La petición corresponde a una licencia por más de 30 días y ahora deberá ser analizada por el Legislativo, que determinará si la aprueba y, en su caso, designa a un gobernador interino.
El nuevo movimiento ocurre en medio de cuestionamientos políticos por su reincorporación, así como de señalamientos de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con organizaciones criminales. Incluso dentro de Morena surgieron críticas y el partido se deslindó de la decisión del mandatario.
La presidenta Claudia Sheinbaum también reaccionó al caso y advirtió que ningún interés personal debe estar por encima del pueblo y la Nación. Subrayó que los cargos públicos son temporales y que quienes ejercen el poder deben hacerlo con responsabilidad y principios. Adelantó que abordará el tema con mayor profundidad durante su conferencia matutina del lunes.
En paralelo, gobernadoras y gobernadores de la Cuarta Transformación expresaron su respaldo a Sheinbaum y destacaron su liderazgo, además de llamar a mantener la unidad, la institucionalidad y los principios del movimiento.