El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) presentó el hallazgo de Mundo Zoque, una cueva prehispánica localizada en Chiapas que podría aportar nueva información sobre las prácticas ceremoniales y la cosmovisión de esta antigua civilización.
El sitio fue identificado por el guía local Jairo Díaz durante uno de sus recorridos por la región de Cintalapa. Al percatarse de la existencia de una entrada inusual y encontrar vestigios en el interior, notificó a las autoridades para que especialistas realizaran las primeras investigaciones.
Durante la conferencia matutina de este viernes, encabezada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, el director general del INAH, Joel Omar Vázquez Herrera, explicó que los trabajos arqueológicos comenzaron después de que el hallazgo fuera reportado en enero.
Los investigadores ingresaron a la cueva, ubicada en la comunidad General Lázaro Cárdenas, donde documentaron un espacio subterráneo de aproximadamente 20 metros de profundidad y 100 metros de longitud. De acuerdo con las evidencias encontradas, el lugar habría funcionado como un punto de peregrinación al que los zoques acudían para realizar peticiones relacionadas con las lluvias y las cosechas.
Entre enero y junio, los especialistas recuperaron 13 ofrendas y 179 piezas arqueológicas, principalmente objetos de cerámica correspondientes al periodo del Clásico Tardío, entre los años 600 y 900 d.C.
Los materiales presentan representaciones de jaguares, tecolotes, figuras humanas y elementos vegetales, entre ellos motivos asociados con la ceiba. Uno de los objetos más sobresalientes es un sahumador de 32 centímetros de longitud, cuyo mango está decorado con una serpiente, figura de especial importancia dentro de la tradición zoque.
La cueva también conserva formaciones naturales que fueron intervenidas por sus antiguos habitantes. Algunas estalactitas y estalagmitas fueron modificadas hasta adquirir formas que recuerdan cuerpos humanos o las fauces de una figura asociada con el monstruo de la Tierra. Además, se localizaron restos de carbón que serán analizados para establecer con mayor precisión la antigüedad de los materiales.
El proyecto contempla la participación conjunta del INAH, la Secretaría de Cultura y la Secretaría de Turismo de Chiapas, con el objetivo de proteger tanto el espacio como los objetos arqueológicos. Entre las próximas acciones se encuentran estudios mediante tecnología LiDAR, escaneo tridimensional y análisis del contenido de urnas y cajetes.
La localización de Mundo Zoque fue posible gracias a la iniciativa de Jairo Díaz, quien informó oportunamente sobre los vestigios encontrados durante sus recorridos y permitió que especialistas iniciaran la investigación de este importante sitio arqueológico.