Al menos 111 personas fallecieron este lunes en Pereira y Manizales, dos ciudades del centro de Colombia, tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió gran parte del país y provocó daños importantes, principalmente en la región cafetera.
El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, informó que en esa ciudad se contabilizan al menos 18 víctimas mortales. En Manizales, capital de Caldas, el presidente municipal Jorge Eduardo Rojas Giraldo confirmó otras dos personas fallecidas.
El sismo también dejó una estela de daños materiales. En Manizales, entre 20 y 30 viviendas resultaron destruidas o colapsaron, mientras varias iglesias presentaron afectaciones. Ante la emergencia, las autoridades locales habilitaron tres albergues para atender a las personas damnificadas.
En Pereira, el Aeropuerto Internacional Matecaña sufrió daños en parte de su techo y tuvo que suspender operaciones. Los aeropuertos de Manizales y Armenia también permanecieron cerrados debido a las afectaciones provocadas por el movimiento telúrico.
Habitantes de las zonas afectadas relataron momentos de angustia. Johanna Ramírez, residente de Pereira, contó que logró sacar a unos adultos mayores de un inmueble que quedó severamente dañado y describió el edificio como prácticamente destruido.
El terremoto ocurrió durante la mañana y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano. Aunque el epicentro se localizó en la región del Pacífico, la zona cafetera fue una de las áreas donde se reportaron mayores daños.
Videos difundidos después del sismo muestran el desprendimiento de estructuras de iglesias y fachadas de edificios, además de escenas de personas intentando mantenerse en pie mientras el fuerte movimiento sacudía las calles de Pereira.