Un adolescente de entre 14 y 15 años protagonizó un tiroteo en una escuela de la provincia de Nonthaburi, cercana a Bangkok, Tailandia, donde asesinó a cinco integrantes del personal educativo, entre ellos dos profesores, después de haber matado previamente a sus abuelos con un arma de fuego.
El atacante, quien era estudiante del plantel Debsirin Nonthaburi, también murió tras el ataque. Las autoridades mantienen versiones distintas sobre las circunstancias de su fallecimiento, ya que algunos reportes señalan que fue abatido por la policía, mientras otros apuntan a que se suicidó.
El tiroteo dejó además alrededor de 30 personas heridas, nueve de ellas de gravedad. Algunos estudiantes resultaron lesionados mientras intentaban escapar del inmueble, provocando escenas de pánico entre alumnos y padres de familia.
Testigos relataron haber escuchado numerosos disparos y observar a cientos de estudiantes salir corriendo de la escuela, algunos incluso sin zapatos. Un alumno señaló que el presunto agresor tenía interés en las armas y había sido víctima de acoso por parte de otros estudiantes.
El ataque volvió a generar preocupación por la disponibilidad de armas de fuego en Tailandia, país que registra una de las tasas más elevadas de posesión de armas en la región. El primer ministro Anutin Charnvirakul calificó el hecho como una tragedia y cuestionó cómo pudo ocurrir un incidente de esta magnitud.
Tailandia ha sufrido otros episodios violentos en centros educativos. En 2022, un expolicía armado irrumpió en una guardería del norte del país y asesinó a 36 personas, entre ellas 24 niños, en una de las peores masacres registradas en la nación.
