Luego de que las instalaciones de Canal Once fueron recuperadas el pasado 2 de agosto, tras permanecer ocupadas por estudiantes durante más de dos meses, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, informó que una primera inspección revela afectaciones al archivo histórico de la televisora.
El funcionario explicó que, para documentar el estado del inmueble, se solicitó la intervención del Ministerio Público y de un notario público, quienes certificaron las condiciones en las que fueron entregadas las instalaciones. Indicó que las autoridades realizarán una evaluación detallada, aunque de manera preliminar ya se observan materiales dañados, documentos rotos y archivos desordenados, por lo que será necesario determinar la magnitud de las afectaciones.
Mario Delgado recordó que la ocupación inició el 20 de mayo, cuando un grupo de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional permaneció dentro de las instalaciones. Señaló que, pese a los intentos de diálogo y a la disposición para atender sus demandas, los manifestantes rechazaron durante semanas devolver el inmueble.
Subrayó que desde el inicio se insistió en la importancia de liberar el canal debido a la presencia de equipo tecnológico especializado y, especialmente, por el resguardo de una biblioteca histórica con más de siete décadas de material audiovisual, cuya conservación requiere condiciones específicas.
El titular de la SEP aseguró que las mesas de diálogo continuarán, aunque sostuvo que no era aceptable que un medio público permaneciera ocupado durante tanto tiempo por un reducido grupo de personas.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que ya existen carpetas de investigación para determinar si la ocupación provocó daños al patrimonio nacional, particularmente al acervo videográfico de Canal Once, que reúne alrededor de 70 años de contenidos.
La mandataria destacó que la recuperación de las instalaciones fue realizada por los propios trabajadores del canal y afirmó que la Fiscalía investiga el posible financiamiento que habrían recibido algunos de los jóvenes que permanecieron en el inmueble. Señaló que, según las indagatorias, no resulta congruente que un movimiento estudiantil enfocado en demandas relacionadas con el Politécnico mantuviera tomada una televisora pública durante tanto tiempo.
Sheinbaum añadió que, al final de la ocupación, únicamente permanecían seis personas dentro de las instalaciones y sostuvo que el objetivo parecía ser impedir el funcionamiento del canal, aunque resaltó que Canal Once nunca suspendió sus transmisiones durante el conflicto.