El Congreso de Sinaloa dio luz verde a una reforma que establece lineamientos para el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos en escuelas de educación básica y media superior, con el propósito de proteger el desarrollo académico y social de niñas, niños y adolescentes, sin impedir el aprovechamiento de la tecnología con fines educativos.
La modificación a la Ley de Educación y a la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes fue respaldada por legisladores de distintas bancadas, quienes coincidieron en que el objetivo no es prohibir los dispositivos, sino fijar reglas que permitan utilizarlos de manera responsable y disminuir los riesgos asociados a su uso excesivo dentro de las aulas.
Durante el debate, los promoventes señalaron que la medida busca fortalecer los espacios escolares como entornos dedicados al aprendizaje, la convivencia y el desarrollo de habilidades esenciales, al considerar que el uso constante de celulares puede afectar la atención de los estudiantes y limitar la interacción entre compañeros.
Además, advirtieron que el empleo sin supervisión de estos equipos también incrementa la exposición de los menores a problemas como el ciberacoso y otros delitos cometidos mediante plataformas digitales.
Desde Morena se destacó que la educación enfrenta nuevos retos derivados del avance tecnológico, por lo que resulta necesario contar con un marco legal que promueva el uso de la tecnología como una herramienta de apoyo al proceso educativo y no como un elemento que interfiera en él.
Finalmente, la iniciativa, impulsada originalmente por legisladores del PAN y enriquecida con aportaciones de otras fuerzas políticas, fue aprobada por el pleno, cuyos integrantes reiteraron que la regulación pretende garantizar un entorno escolar más seguro y propicio para el aprendizaje, sin eliminar el acceso a las herramientas digitales.