Ismael «El Mayo» Zambada, considerado durante años uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, habló públicamente por primera vez durante la audiencia en la que recibió sentencia en la Corte del Distrito Este de Brooklyn, Nueva York. Antes de que el juez Brian Cogan le impusiera cadena perpetua, el narcotraficante leyó una carta en la que expresó arrepentimiento por su pasado criminal y pidió poner fin a la violencia.
Sin portar esposas y con visibles afectaciones en su estado de salud, Zambada dirigió un mensaje a las víctimas, a sus familiares y a los jóvenes, reconociendo el daño que provocaron sus acciones.
Durante su intervención, el capo aceptó plenamente su responsabilidad por los delitos cometidos y aseguró que nunca intentó negar los hechos. Señaló que creció en un entorno donde la violencia parecía normal, pero afirmó que hoy entiende que no existe justificación para el sufrimiento generado por el narcotráfico.
Asimismo, manifestó que acepta la condena impuesta por las autoridades estadounidenses y aseguró que no busca recibir compasión, sino asumir las consecuencias de sus actos.
En su mensaje, Zambada hizo un llamado para que cesen los enfrentamientos relacionados con el crimen organizado, al considerar que estas disputas solo dejan muerte, familias destruidas y comunidades afectadas.
También dirigió unas palabras a las nuevas generaciones, exhortándolas a mantenerse alejadas de la violencia y elegir un camino diferente al que él siguió.
Aunque el exlíder criminal se declaró culpable de delitos como narcotráfico, lavado de dinero y delincuencia organizada, su abogado, Frank Pérez, aclaró que su cliente no ha colaborado con la Fiscalía estadounidense ni ha señalado a funcionarios o integrantes de grupos criminales.
El defensor sostuvo que la aceptación de culpabilidad responde únicamente a la decisión de asumir su responsabilidad y no forma parte de un acuerdo para obtener beneficios judiciales.
Además de la sentencia de prisión de por vida y la confiscación de bienes valuados en 15 mil millones de dólares, otro aspecto que llamó la atención fue el estado físico de Zambada.
Durante la audiencia presentó dificultades para desplazarse y para seguir el desarrollo de la sesión debido a problemas auditivos y de comprensión. Ante ello, el juez Brian Cogan solicitó al Buró Federal de Prisiones evaluar sus condiciones médicas para determinar si deberá cumplir su condena en un centro médico especializado, como lo solicitó la defensa.