El gobierno del Reino Unido, junto con la Asociación Inglesa de Fútbol (FA), solicitó a la FIFA que abra un procedimiento disciplinario contra los argentinos Giovani Lo Celso, Lisandro Martínez y Nicolás Otamendi, luego de que celebraran el triunfo de Argentina 2-1 sobre Inglaterra mostrando una pancarta con la frase «Las Malvinas son argentinas».
Las autoridades británicas consideran que el acto constituye una manifestación política incompatible con las normas de neutralidad de la FIFA y pidieron que el organismo actúe de oficio antes de la final del Mundial 2026 frente a España.
Como sustento de su petición, Londres recordó un antecedente reciente en el fútbol europeo. En 2024, la UEFA sancionó a los españoles Rodri Hernández y Álvaro Morata tras entonar el cántico «Gibraltar es español» durante los festejos por la conquista de la Eurocopa.
A raíz de ese episodio, la Asociación de Fútbol de Gibraltar presentó una denuncia al considerar que se trató de un mensaje de carácter geopolítico, lo que derivó en la apertura de un expediente disciplinario por parte de la UEFA. Reino Unido sostiene que ese caso debe servir como referencia para que la FIFA aplique el mismo criterio con los futbolistas argentinos.