La República Democrática del Congo (RDC) puso en marcha este jueves un ensayo clínico para evaluar dos posibles tratamientos contra la variante Bundibugyo del virus del ébola, causante de un brote que continúa en expansión, informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció que el estudio comenzó con la incorporación del primer paciente. La investigación, denominada PARTNERS, analizará la eficacia del anticuerpo monoclonal MBP134 y del antiviral remdesivir, tanto por separado como en combinación.
El ensayo es coordinado por el Instituto Nacional de Investigación Biomédica de la RDC con el respaldo de diversos organismos internacionales, entre ellos la OMS. De acuerdo con Tedros, los participantes recibirán atención médica integral y vigilancia permanente, además de que se buscará garantizar el acceso a los tratamientos si estos demuestran ser seguros y efectivos.
Como parte de la respuesta al brote, la OMS autorizó también el uso de emergencia del primer test molecular específico para detectar la variante Bundibugyo, para la que actualmente no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado.
Desde que el brote fue declarado oficialmente el pasado 15 de mayo, se han confirmado 1,406 contagios y 438 defunciones, lo que representa una tasa de letalidad de 31.2 por ciento. En las últimas dos semanas, el promedio ha sido de 38 nuevos casos diarios.
Las autoridades sanitarias han fortalecido la capacidad de diagnóstico con 10 laboratorios habilitados para detectar el virus y mejorado el rastreo de contactos, logrando identificar a cuatro de cada cinco personas expuestas. Asimismo, el sistema de atención dispone de 650 camas en 22 centros de salud, aunque la ocupación alcanza el 96 por ciento, por lo que se habilitarán 300 camas adicionales.
No obstante, la OMS advirtió que la respuesta al brote enfrenta obstáculos importantes, como la violencia y la desconfianza de la población. Esta semana, un centro de tratamiento del ébola en la provincia de Ituri fue atacado, hecho que dejó dos personas fallecidas y que, según el organismo, representa un riesgo para pacientes, personal sanitario y las labores destinadas a contener la propagación del virus.