La Corte Suprema de Estados Unidos confirmó la vigencia del derecho a la ciudadanía por nacimiento al rechazar los intentos del presidente Donald Trump de limitar este beneficio mediante la Orden Ejecutiva 14,160, firmada el 20 de enero de 2025, al inicio de su segundo mandato.
La disposición, denominada “Protegiendo el Significado y Valor de la Ciudadanía Estadounidense”, planteaba que las agencias federales dejaran de reconocer como ciudadanos a ciertos niños nacidos en territorio estadounidense a partir de 30 días después de su entrada en vigor. La administración argumentó que esos menores no cumplían con el requisito de estar sujetos a la jurisdicción del país, como establece la Enmienda 14.
La medida fue impugnada por familias afectadas, quienes sostuvieron que la orden vulneraba un derecho constitucional de sus hijos. Previamente, un tribunal federal de New Hampshire había suspendido su aplicación al considerar que los demandantes tenían fundamentos sólidos para ganar el caso.
Con esta resolución, el máximo tribunal garantiza la protección del estatus legal de miles de niños nacidos en Estados Unidos dentro de familias con diferentes situaciones migratorias, preservando además su acceso a derechos y programas como el Seguro Social y los servicios de salud.
Aunque Trump ha insistido en que la ciudadanía por nacimiento representa un alto costo para el país, los magistrados expresaron dudas sobre la constitucionalidad de su orden ejecutiva durante la audiencia celebrada en abril.
El fallo reafirma la vigencia de la Enmienda 14, en vigor desde 1868, la cual establece que toda persona nacida en territorio estadounidense tiene derecho a la ciudadanía.