Cada 29 de junio se conmemora el Día Internacional de los Trópicos, una efeméride establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para destacar la importancia de estas regiones, reconocidas por su extraordinaria biodiversidad, riqueza cultural y abundancia de recursos naturales, además de promover la conciencia sobre los retos ambientales y sociales que enfrentan.
La conmemoración surgió tras la presentación del primer Informe sobre el Estado de los Trópicos, impulsado por la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi junto con diversos centros de investigación. El documento reunió información clave sobre estas zonas del planeta y coincidió con la proclamación oficial del 29 de junio como una fecha para fomentar su conservación y desarrollo sostenible.
Los trópicos comprenden la franja ubicada entre el Trópico de Cáncer y el Trópico de Capricornio, caracterizada por un clima cálido, lluvias frecuentes y escasas variaciones de temperatura durante el año. Estas condiciones favorecen una enorme diversidad de especies y ecosistemas, convirtiendo a la región en uno de los principales refugios de vida del planeta.
Estas áreas abarcan cerca del 40 % de la superficie terrestre y concentran aproximadamente el 54 % del agua dulce renovable del mundo, además de albergar el 99 % de los manglares existentes. Sin embargo, también enfrentan problemas como la deforestación, la sobreexplotación de los recursos naturales y los efectos del cambio climático, que amenazan su equilibrio ecológico.
La ONU impulsa esta conmemoración para recordar la necesidad de proteger estos ecosistemas y avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030. Asimismo, resalta que en los trópicos habita una parte importante de la población mundial, donde persisten desafíos como la pobreza y la malnutrición, y se prevé que para 2050 vivirá allí un número aún mayor de personas.