A partir de este 21 de junio, los aficionados a la astronomía todavía podrán disfrutar de varios eventos celestes que marcarán el cierre del mes. Desde el inicio oficial del verano hasta una lluvia de meteoros y la esperada Luna de Fresa, el cielo ofrecerá atractivos espectáculos visibles sin necesidad de equipo especializado.
El primer acontecimiento será el solsticio de verano, que ocurre este 21 de junio y marca el comienzo de la estación en el hemisferio norte. Además, se trata del día con más horas de luz solar del año, un fenómeno que desde tiempos antiguos ha sido observado por diversas culturas alrededor del mundo.
Posteriormente, la atención se centrará en la lluvia de estrellas Bootidas, cuyo punto máximo de actividad está previsto para el 27 de junio. Esta lluvia de meteoros es conocida por su comportamiento impredecible, ya que algunos años registra pocos destellos, mientras que en otros sorprende con una intensa cantidad de estrellas fugaces en un corto periodo de tiempo.
El cierre astronómico de junio llegará el 29 de junio con la tradicional Luna de Fresa. La Luna alcanzará su fase llena y mostrará su máximo brillo durante la noche, convirtiéndose en uno de los eventos más esperados del mes para los observadores del cielo.
Aunque su nombre puede generar confusión, este fenómeno no implica que el satélite natural adquiera tonalidades rosadas o rojizas. La denominación proviene de una tradición de los pueblos originarios de Norteamérica, quienes asociaban esta Luna llena con la temporada de cosecha de fresas silvestres.
Además, durante las últimas madrugadas de junio, el planeta Marte podrá observarse aparentemente muy cerca del cúmulo estelar de las Pléyades, ofreciendo una atractiva postal celeste para quienes madruguen y dirijan la vista hacia el firmamento.
Especialistas recomiendan buscar lugares alejados de la contaminación lumínica y con cielos despejados para disfrutar mejor de estos fenómenos, que pondrán fin a un mes lleno de actividad astronómica visible a simple vista.