La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el brote de ébola en la República Democrática del Congo continúa avanzando con rapidez, pese a los esfuerzos desplegados para contener la enfermedad. La emergencia sanitaria se concentra principalmente en el noreste del país, donde equipos médicos trabajan intensamente para frenar la propagación del virus.
Marie-Roseline Belizaire, encargada de emergencias de la OMS para África, señaló que la situación sigue siendo preocupante debido al acelerado aumento de contagios. Desde la ciudad de Bunia, en la provincia de Ituri, destacó que, aunque el escenario es complejo, la respuesta internacional ha ido fortaleciéndose de manera constante.
La epidemia fue declarada oficialmente el 15 de mayo, aunque la circulación de la cepa Bundibugyo del virus pasó inadvertida durante sus primeras etapas. Hasta el momento, las autoridades sanitarias han confirmado 896 casos y 232 defunciones, además de reportar 21 nuevos contagios en las últimas 24 horas.
Más del 90 por ciento de los casos se concentran en Ituri, aunque la enfermedad también ha llegado a las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, zonas afectadas por conflictos armados y problemas humanitarios.
La OMS informó que se han logrado avances importantes en la atención de la emergencia. En pocas semanas, la capacidad de hospitalización pasó de no contar con camas especializadas a disponer de más de 500 espacios para pacientes.
Asimismo, los equipos de vigilancia sanitaria atienden cerca de 400 alertas diarias y realizan más de 2 mil pruebas cada día para detectar nuevos casos. El rastreo de contactos ha permitido identificar y monitorear al 75 por ciento de las personas expuestas al virus, aunque el objetivo es alcanzar una cobertura del 95 por ciento.
Las autoridades subrayan que este seguimiento es fundamental debido a que el ébola se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales infectados. Además, una detección oportuna facilita la realización de entierros seguros, reduciendo los riesgos de transmisión asociados al manejo de cuerpos.
En Uganda, país vecino de la RDC, se han registrado 19 casos y dos fallecimientos. Sin embargo, no se han reportado nuevos contagios durante los últimos 12 días, lo que representa una señal alentadora. Aun así, la OMS mantiene la vigilancia ante la posibilidad de que la epidemia se extienda a otras naciones de la región.