La victoria de la Selección Mexicana por 1-0 frente a Corea del Sur en el Mundial 2026 provocó una celebración masiva en el corazón de la Ciudad de México. Miles de aficionados abarrotaron el FIFA Fan Fest del Zócalo y las calles cercanas para seguir el encuentro y festejar el segundo triunfo consecutivo del combinado nacional.
El ambiente de euforia se apoderó de la Plaza de la Constitución apenas concluyó el partido, disputado la noche del miércoles. Cerca de 55 mil personas presenciaron el encuentro dentro del recinto oficial, mientras que alrededor de 115 mil más siguieron las acciones a través de las pantallas gigantes instaladas en distintos puntos del Centro Histórico.
Durante toda la jornada, los asistentes alentaron al equipo mexicano con cánticos, banderas y camisetas verdes. Ni la intensa lluvia registrada en el segundo tiempo logró disminuir el entusiasmo de los seguidores, quienes permanecieron en sus lugares pese al aguacero, improvisando refugios con paraguas, impermeables y hasta banderas.
Tras el silbatazo final, cientos de familias y grupos de amigos comenzaron a desplazarse hacia distintos puntos de la capital. Muchos optaron por dirigirse al Ángel de la Independencia, donde continuaron los festejos, mientras otros buscaron regresar a casa utilizando la estación Pino Suárez del Metro, la única que permaneció operando en la zona.
Desde las primeras horas del día comenzaron a formarse largas filas para ingresar al Fan Fest. La afluencia fue tan grande que poco después de las cinco de la tarde se alcanzó el aforo máximo permitido, por lo que las autoridades cerraron varios accesos al Zócalo y mantuvieron únicamente una entrada habilitada.
La alta concentración de personas provocó momentos de tensión cuando, en uno de los accesos sobre Pino Suárez y Venustiano Carranza, la multitud superó los filtros de seguridad en su intento por ingresar al evento. A pesar de ello, no se reportaron personas lesionadas.
Para resguardar la zona y coordinar la movilidad, la Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó más de 3 mil 700 elementos, quienes trabajaron para mantener el orden ante la enorme cantidad de aficionados que convirtió las calles del Centro Histórico en una auténtica marea humana.
La celebración confirmó una vez más al Zócalo capitalino como el principal punto de reunión para los seguidores del Tricolor, que vivieron una noche de fiesta marcada por la pasión futbolera y la esperanza de seguir avanzando en la Copa del Mundo.