Como parte de su gira por España, el papa León XIV visitó la emblemática Basílica de la Sagrada Familia para bendecir la Torre de Jesucristo, estructura que convirtió al templo en la iglesia más alta del mundo.
El pontífice se convirtió en el tercer Papa en recorrer la obra diseñada por Antoni Gaudí, después de Juan Pablo II y Benedicto XVI. El arquitecto catalán se encuentra actualmente en proceso de canonización por parte del Vaticano.
A su llegada al recinto, León XIV fue recibido por los reyes de España, Felipe VI y Letizia Ortiz. Antes de ingresar al templo, una niña con discapacidad visual le presentó una maqueta de la torre que fue objeto de la bendición papal.
La Torre de Jesucristo, concluida en febrero, alcanza una altura de 172.5 metros y se convirtió en el punto más elevado de la basílica. Su diseño respeta las indicaciones originales de Gaudí, ya que su cúspide permanece por debajo de los 177 metros del monte Montjuïc para no superar, simbólicamente, la obra de la naturaleza.
La construcción de la Sagrada Familia ha atravesado múltiples retrasos desde que Gaudí asumió el proyecto en 1883. Financiada principalmente mediante donaciones y los ingresos generados por las visitas turísticas, la obra tenía previsto concluir en 2026, coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto.
Sin embargo, la pandemia modificó esos planes y la finalización total del templo podría demorarse hasta una década más. El avance dependerá de la recuperación del flujo de visitantes y de la resolución de las diferencias existentes para construir los accesos a la fachada de la Gloria, cuya edificación sigue pendiente debido a la oposición vecinal al derribo de edificios habitacionales cercanos.