La inflación anual en México se ubicó en 3.94% durante mayo de 2026, registrando su segunda disminución consecutiva y colocándose por debajo de las previsiones del mercado. Este resultado fortalece la expectativa de que el Banco de México mantenga sin cambios la tasa de interés de referencia por un periodo más prolongado, mientras continúa el proceso de moderación de los precios.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el Índice Nacional de Precios al Consumidor mostró una desaceleración respecto a abril y quedó por debajo del 4.03% que estimaban especialistas.
La cifra se mantiene dentro del rango objetivo establecido por Banxico, que busca una inflación de 3% con una variación de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo. Aunque el descenso representa una señal favorable para la economía, las presiones inflacionarias aún persisten en algunos sectores.
En comparación mensual, los precios disminuyeron 0.21%, impulsados principalmente por la reducción en las tarifas eléctricas gracias a subsidios estacionales, así como por bajas en productos como tomate verde, huevo y chile serrano.
Por otra parte, la inflación subyacente —indicador que excluye productos con precios más volátiles y refleja la tendencia de largo plazo— se ubicó en 4.19% anual, su nivel más bajo en un año y acumulando cuatro meses consecutivos de desaceleración. Sin embargo, continúa por encima de la meta puntual del banco central.
A tasa mensual, la inflación subyacente avanzó 0.22%, con incrementos de 0.16% en mercancías y de 0.29% en servicios, lo que muestra que algunos segmentos de la economía aún mantienen presiones sobre los precios.