as autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia permanente ante el incremento de contagios de ébola en África Central, donde se han contabilizado 471 casos confirmados y 84 fallecimientos. La mayor afectación se concentra en la República Democrática del Congo, con 452 personas infectadas y 82 muertes, mientras que Uganda reporta 19 contagios y dos decesos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que la situación continúa evolucionando y que recientemente se registró un aumento significativo tanto en nuevos casos como en víctimas mortales.
Expertos en salud advirtieron que, sin el fortalecimiento de las medidas de prevención y contención, el brote podría extenderse a más zonas de la región.
El ébola es una enfermedad altamente peligrosa que se transmite mediante el contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Sus síntomas más comunes incluyen fiebre elevada, dolores musculares, debilidad intensa y, en etapas graves, hemorragias.
Para frenar la propagación del virus, las autoridades sanitarias mantienen labores de rastreo de contactos, atención médica especializada y otras acciones de control epidemiológico.
La OMS continúa supervisando de cerca la evolución del brote debido al rápido crecimiento de los contagios y al riesgo que representa para las comunidades afectadas.