Las condiciones climáticas serán un aspecto clave a considerar durante la Copa del Mundo de 2026, por lo que la FIFA ya cuenta con un protocolo de alerta meteorológica para actuar en caso de que el tiempo represente un riesgo para jugadores y aficionados en las distintas sedes.
Como antecedente, el Mundial de Clubes 2025 sirvió como prueba de estas medidas, ya que seis encuentros tuvieron que ser suspendidos debido a las condiciones atmosféricas.
El protocolo podrá activarse ante pronósticos de tormentas dentro de un rango determinado e incluye acciones como retrasar el inicio de los partidos, suspender temporalmente los encuentros, evacuar los estadios y áreas cercanas, así como reanudar las actividades únicamente cuando las condiciones sean seguras.
En contraste, las altas temperaturas no forman parte de este mecanismo. Para enfrentar el calor, la FIFA implementará pausas de hidratación en cada tiempo de los partidos.
Además, varios estadios sede contarán con techo, sistemas de aire acondicionado o ambas características, como los ubicados en Atlanta, Dallas, Houston, Los Ángeles y Vancouver, con el objetivo de reducir las afectaciones por tormentas o temperaturas extremas.
Por motivos de seguridad, la FIFA también prohibirá el ingreso de botellas reutilizables de agua, así como otros recipientes como vasos, frascos y latas, para evitar incidentes derivados de objetos arrojados dentro de los inmuebles.