La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que su gobierno no responderá con acciones represivas frente a las movilizaciones encabezadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), pese a los recientes actos de protesta registrados en la capital del país.
Al referirse a quienes buscan generar confrontación, la mandataria fue enfática al señalar: “No somos Díaz Ordaz”, en alusión al expresidente Gustavo Díaz Ordaz, asociado con la represión del movimiento estudiantil de 1968.
Sheinbaum reiteró que el diálogo con el magisterio disidente permanece abierto a través de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la Secretaría de Educación Pública (SEP), cuyos funcionarios continúan encabezando mesas de negociación para atender las demandas de los docentes.
La titular del Ejecutivo reconoció que existen peticiones legítimas por parte del sector educativo, aunque aclaró que no todas podrán concretarse. Sin embargo, destacó que su administración mantendrá el diálogo como principal mecanismo para alcanzar acuerdos.
Asimismo, sostuvo que hay grupos interesados en provocar una respuesta de confrontación por parte del gobierno, especialmente en el contexto de los preparativos para la Copa Mundial de Fútbol de 2026. No obstante, afirmó que su administración privilegiará el entendimiento y evitará caer en provocaciones.
Finalmente, señaló que las protestas no representan a todo el magisterio nacional, sino a determinados grupos de la CNTE, entre ellos integrantes de la Sección 22 de Oaxaca, aunque garantizó que todas las expresiones serán escuchadas.