En el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México, la secretaria de Bienestar, Leticia Ramírez Amaya, informó que se han llevado a cabo 13 mil Asambleas Comunitarias de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, como parte de un proceso nacional que contempla la realización de 19 mil encuentros para la conformación de los Comités de Administración y Vigilancia.
Durante un encuentro con integrantes del pueblo mazahua, la funcionaria explicó que estos comités tendrán la responsabilidad de ejecutar obras de infraestructura social básica y supervisar el manejo de los recursos públicos provenientes del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanos (FAISPIAM).
Ramírez Amaya destacó que este mecanismo permite que las propias comunidades decidan las acciones prioritarias para su desarrollo, al considerar que son sus habitantes quienes conocen de primera mano las necesidades más urgentes de sus localidades.
Asimismo, subrayó que el ejercicio se realiza bajo principios de transparencia, ya que las comunidades eligen las obras, administran los recursos asignados y posteriormente rinden cuentas sobre la aplicación del presupuesto público.
Ante habitantes de la comunidad de Nativitas, la titular de Bienestar aseguró que el Gobierno de México mantiene una política de trabajo en territorio para atender de manera directa a los sectores más vulnerables y cumplir los compromisos adquiridos con la población.
Añadió que el bienestar debe entenderse como un derecho de las familias y no como una dádiva, por lo que las acciones impulsadas por la administración federal buscan traducir en hechos el reconocimiento y la atención a los pueblos originarios y afromexicanos.
Finalmente, resaltó la relevancia de las Asambleas Comunitarias que se desarrollan en todo el país, ya que permiten a las comunidades definir las obras de infraestructura social básica que requieren para mejorar sus condiciones de vida.