El embajador de Israel ante la Organización de las Naciones Unidas, Danny Danon, anunció este jueves la suspensión de relaciones con el secretario general del organismo, Antonio Guterres, luego de que Israel denunciara su presunta inclusión en una “lista negra” vinculada con casos de violencia sexual en conflictos armados.
A través de un video difundido en la red social X, Danon afirmó que su país decidió poner fin a la relación con Guterres. Posteriormente, la misión israelí aclaró que la medida consiste en congelar los vínculos con la oficina del secretario general hasta que concluya su mandato, previsto para el 31 de diciembre de 2026.
La decisión ocurre en medio de crecientes tensiones entre Israel y Naciones Unidas. El pasado 18 de mayo, la ONU solicitó al gobierno israelí adoptar medidas para impedir actos que calificó como posibles señales de “genocidio” en Gaza, además de advertir sobre indicios de “limpieza étnica” tanto en la Franja como en Cisjordania ocupada.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió en un informe que Israel garantice de inmediato que sus fuerzas armadas no cometan actos genocidas y que se acate la resolución emitida por la Corte Internacional de Justicia en 2024 para prevenir este tipo de hechos en Gaza.
El reporte analiza el periodo comprendido entre el 7 de octubre de 2023, fecha del ataque de Hamás contra Israel, y mayo de 2025. En el documento se condenan violaciones graves atribuidas a grupos armados palestinos, incluidos abusos, torturas y agresiones sexuales denunciadas por personas retenidas como rehenes.
No obstante, el informe dedica la mayor parte de su contenido a las operaciones militares israelíes en Gaza, donde, de acuerdo con el Ministerio de Salud gazatí y cifras consideradas confiables por la ONU, más de 72 mil 700 palestinos han perdido la vida durante la ofensiva de represalia.
Además, el organismo internacional acusó a Israel de realizar ataques contra población civil y objetivos protegidos, entre ellos hospitales, periodistas, trabajadores humanitarios, activistas y cuerpos policiales.
Aunque desde octubre de 2025 permanece vigente un alto al fuego, cientos de miles de habitantes de Gaza continúan viviendo en campamentos improvisados y bajo condiciones humanitarias severas.
Desde Ginebra, el jefe de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU para los territorios palestinos ocupados, Ajith Sunghay, señaló que la tregua redujo significativamente la violencia, aunque advirtió que las muertes y la destrucción de infraestructura persisten casi todos los días.