El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país podría intervenir directamente para combatir el tráfico de drogas por tierra si el Gobierno de México no intensifica sus acciones en ese ámbito. Señaló que, al igual que ha ocurrido con operativos marítimos —incluidos bombardeos contra presuntas “narcolanchas” en el Caribe y el Pacífico—, Washington está dispuesto a asumir el control de la situación.
Durante un acto en la Casa Blanca, el mandatario destacó que el flujo de drogas por vía marítima ha disminuido en un 97% y anunció el inicio de una estrategia terrestre, la cual consideró más sencilla de ejecutar.
Trump advirtió que esta postura podría generar inconformidad tanto en México como en otras regiones, pero insistió en que Estados Unidos actuará si considera que no se están tomando las medidas necesarias.
Estas declaraciones coinciden con la presentación de la nueva Estrategia Antiterrorista de la Casa Blanca, donde los cárteles del narcotráfico son catalogados como una de las principales amenazas a la seguridad nacional.
El documento también contempla la posibilidad de emprender acciones unilaterales contra grupos criminales y gobiernos que, según autoridades estadounidenses, faciliten o toleren sus operaciones.