Cada primer martes de mayo se conmemora el Día Mundial del Asma, una iniciativa impulsada por la Iniciativa Global para el Asma para fomentar la información y el control de esta enfermedad. En 2026, la fecha corresponde este 5 de mayo.
Esta jornada busca que las personas con asma participen activamente en el manejo de su condición, identifiquen factores de riesgo y sepan cómo actuar ante una crisis.
La conmemoración surgió en 1998 durante un encuentro internacional celebrado en Barcelona, y desde entonces se ha consolidado como una de las principales campañas globales de sensibilización.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, millones de personas viven con esta enfermedad en el mundo, siendo la población infantil la más vulnerable. Por ello, es fundamental seguir el tratamiento médico, acudir a revisiones periódicas, utilizar inhaladores cuando sea necesario y evitar desencadenantes.
Para 2026, el lema elegido enfatiza una necesidad urgente: garantizar el acceso universal a inhaladores antiinflamatorios, clave para reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
El asma es un padecimiento respiratorio crónico que inflama las vías aéreas, dificultando el flujo de aire hacia los pulmones. Factores como el polvo, el humo, los cambios de clima o sustancias químicas pueden detonar episodios.
Entre los síntomas más comunes se encuentran silbidos al respirar, tos persistente —especialmente nocturna—, sensación de opresión en el pecho y dificultad para respirar.