El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, afirmó que la expansión de la institución puede continuar sin poner en riesgo su estabilidad económica.
Durante la Octava Reunión Regional Centro, celebrada en Querétaro, señaló que este proceso debe sostenerse a partir de cambios estructurales orientados a optimizar el gasto, reforzar la transparencia y ampliar las fuentes de financiamiento.
En este contexto, convocó a autoridades del IMSS y a responsables de las Unidades Médicas de Alta Especialidad (UMAE) a liderar una etapa de fortalecimiento institucional, enfocada en elevar la calidad de los servicios, incrementar la supervisión en campo y asegurar una atención digna a los usuarios.
El funcionario subrayó que las exigencias hacia el Instituto han crecido, derivado tanto de la ampliación de derechos como de la expectativa social de recibir mejores servicios de salud.
Robledo destacó que una de las metas prioritarias es elevar la calidad de la experiencia de los pacientes, mediante la reducción de tiempos de espera, una mayor capacidad de resolución médica y un trato humano en todas las unidades.
Además, insistió en que la gestión no debe limitarse al trabajo administrativo, por lo que pidió a delegados y directivos mantener presencia constante en hospitales y clínicas, supervisando directamente las condiciones de atención.
Finalmente, exhortó a los servidores públicos del Instituto a actuar con ética y compromiso, evitando conductas como la corrupción, la ineficiencia y la indiferencia en el servicio.