La Reserva Federal de Estados Unidos optó por dejar intactas las tasas de interés por tercera ocasión consecutiva, en un contexto marcado por la incertidumbre derivada del conflicto en Oriente Medio. Esta reunión podría representar la última encabezada por Jerome Powell al frente de la política monetaria.
El banco central indicó que la inflación se mantiene en niveles elevados, influida en parte por el reciente aumento en los precios globales de la energía, por lo que decidió sostener las tasas dentro del rango de 3.50% a 3.75%.
En paralelo, la Comisión Bancaria del Senado dio luz verde a la nominación de Kevin Warsh, propuesto por el presidente Donald Trump como posible sucesor de Powell. La aprobación, que evidenció divisiones partidistas, será ahora evaluada por el pleno del Senado.
A pesar de que el mandato de Powell como presidente concluye el 15 de mayo, aún existe la posibilidad de que continúe dentro de la institución, aunque no ha confirmado su decisión. Cabe destacar que, además de presidir la Fed, también forma parte de su junta de gobernadores, cargo que mantiene vigente hasta enero de 2028.