En 1982, el Comité Internacional de Danza impulsó ante la UNESCO la proclamación del 29 de abril como el Día Internacional de la Danza, fecha elegida en honor al nacimiento del bailarín y coreógrafo Jean-Georges Noverre.
Cada año, esta conmemoración incluye un mensaje oficial emitido por una figura relevante del ámbito dancístico, el cual se difunde entre profesionales y organizaciones de más de 200 países. En 2026, la encargada de este pronunciamiento es la coreógrafa canadiense Crystal Pite.
Nacida en 1970, Pite es considerada una de las creadoras más influyentes de la danza contemporánea. Formó parte de compañías como Ballet British Columbia y el Ballet Frankfurt, dirigido por William Forsythe, antes de consolidar su trayectoria como coreógrafa. Sus obras, reconocidas por su intensidad teatral y el uso del movimiento colectivo, han alcanzado prestigio internacional.
Además, es fundadora de la compañía Kidd Pivot y autora de piezas destacadas como Betroffenheit, Flight Pattern y Revisor, en las que aborda temas como la memoria, el trauma y la condición humana. Su trabajo ha sido premiado con galardones como el Olivier Award.
La designación de Pite como autora del mensaje de 2026 refuerza la importancia de la danza como medio de reflexión artística y social, así como su capacidad para comunicar ideas más allá de las palabras.
El Día Internacional de la Danza tiene como objetivo reconocer esta disciplina como una expresión universal que trasciende fronteras culturales, políticas y éticas, uniendo a quienes la practican en todo el mundo.
La danza, entendida como el “lenguaje del cuerpo”, ha sido desde tiempos ancestrales una forma de comunicación basada en movimientos acompañados de ritmo. Cumple funciones recreativas, artísticas, culturales e incluso religiosas, permitiendo transmitir emociones y pensamientos.
En la actualidad existen múltiples estilos, desde los tradicionales hasta los contemporáneos. Entre ellos destacan la danza folklórica, la danza clásica como el ballet, y la danza moderna, que incluye expresiones como el hip hop o el break dance. Independientemente del género, toda danza requiere elementos esenciales como el espacio, la coreografía, el entrenamiento constante y una vestimenta adecuada.
El origen de esta celebración se remonta a la propuesta del maestro ruso Piepor Gusev, respaldada por el Instituto Internacional de Teatro. En respuesta, la UNESCO instituyó esta fecha con el propósito de promover la participación global y sensibilizar sobre el valor cultural de la danza.
Por su parte, Jean-Georges Noverre, nacido en 1727, es reconocido como el creador del ballet moderno. Su legado incluye importantes coreografías y escritos teóricos. Debutó en la corte de Luis XV en 1742, trabajó en diversas ciudades europeas y fue maestro de danza de la corte de María Antonieta. Falleció en 1810 en Francia, dejando una huella fundamental en la historia de la danza.