Durante una cena con corresponsales en Washington, lo que estaba planeado como un evento de alto nivel se tornó caótico tras escucharse detonaciones que obligaron a suspender la velada y activar un operativo de seguridad para proteger al presidente Donald Trump, quien fue evacuado de inmediato.
El mandatario se encontraba en la tribuna durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca —su primera asistencia como presidente— cuando fuertes ruidos alteraron el ambiente, provocando que él y otros presentes reaccionaran con alarma.
Tras lo que se interpretó como disparos, comenzaron a escucharse instrucciones de emergencia como “¡Al suelo!” y “¡No se levanten!”, mientras invitados, incluidos periodistas, funcionarios del gobierno y la primera dama Melania Trump, buscaban resguardarse.
Elementos de seguridad sometieron a varios integrantes del gabinete, entre ellos Marco Rubio, Robert F. Kennedy Jr. y Doug Burgum, para protegerlos durante la emergencia.
En medio de la confusión, agentes del Servicio Secreto rodearon al presidente con armas listas y lo evacuaron rápidamente por una salida trasera, mientras los asistentes permanecían en el suelo, visiblemente impactados.
La música se detuvo de inmediato y el elegante salón del hotel Hilton Washington quedó en silencio, con decenas de personas refugiadas bajo mesas o tiradas en el piso.
También se observó la salida apresurada de Kennedy Jr., cuyo tío, John F. Kennedy, fue asesinado en 1963 en Dallas.
Sin claridad inicial sobre lo sucedido, las autoridades ordenaron desalojar el recinto, lo que llevó a cientos de asistentes a trasladarse al vestíbulo y posteriormente al exterior del hotel.
Más tarde, el Servicio Secreto confirmó que investigaba un incidente armado ocurrido cerca del perímetro de seguridad del evento. Informó además que el presidente y su esposa se encontraban a salvo, junto con todas las personas bajo resguardo, y que un sospechoso había sido detenido.
No se precisó de inmediato si el agresor logró disparar o si fueron los agentes quienes abrieron fuego. Sin embargo, se confirmó que ninguno de los funcionarios federales resultó herido.
Horas después, desde la Casa Blanca, Trump calificó al atacante como una persona peligrosa y señaló que actuó solo. Indicó que el individuo intentó irrumpir en un punto de control armado con varias armas, pero fue neutralizado por agentes del Servicio Secreto.
Videos de seguridad difundidos posteriormente muestran a un sujeto corriendo a través del control antes de que el personal reaccionara.
El mandatario sugirió que podría tratarse de un “lobo solitario” y no descartó haber sido el objetivo del ataque. Asimismo, expresó su intención de que la cena pueda reprogramarse en las próximas semana