El gobierno de Donald Trump anunció este 23 de abril la reclasificación de la cannabis en Estados Unidos, trasladándolo a una categoría menos estricta que facilita su utilización con fines terapéuticos.
Con esta modificación, la marihuana deja de pertenecer a la Lista I —donde se encontraba junto a sustancias como la heroína— y pasa a la Lista III, lo que implica un menor riesgo de abuso y abre mayores posibilidades para su investigación y uso clínico.
Según el Departamento de Justicia, la medida pretende fomentar estudios sobre sus posibles beneficios médicos, además de brindar a los profesionales de la salud más herramientas para tomar decisiones mejor fundamentadas y ampliar el acceso de los pacientes a tratamientos adecuados.