La Subsecretaría de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural de la Secretaría de Bienestar formalizó, de manera simultánea, tres acuerdos de colaboración entre el programa Sembrando Vida, la Universidad Intercultural Indígena de Michoacán (UIIM), el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Michoacán (ICATMI) y el Centro de Innovación y Desarrollo Agroalimentario de Michoacán (CIDAM), como parte de las acciones contempladas en el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia.
Dentro de esta estrategia, Sembrando Vida se posiciona como un eje clave al atender desde el territorio las causas de la violencia. Cada beneficiario representa una unidad productiva que trabaja la tierra, produce alimentos, genera ingresos y promueve empleo en su comunidad, bajo la premisa de que el bienestar y las oportunidades en el campo son fundamentales para construir paz.
En la entidad, el programa ya cuenta con un catálogo estatal de 60 productos, así como 11 centros de acopio que operan con trazabilidad en 21 municipios. Esta red articula a 381 Comunidades de Aprendizaje Campesino y 7 mil 529 unidades productivas, además de fomentar procesos como transformación de productos, registro de marcas, rehabilitación de centros, formalización de cooperativas y primeras experiencias de exportación.
También se desarrollan acciones de conservación y restauración ambiental como parte de una estrategia de largo plazo. Entre ellas destacan 293 terrazas, 27 iniciativas de fortalecimiento comunitario, 15 jagüeyes y 9 PAAC, con una inversión superior a 42.4 millones de pesos. A esto se suma la restauración del lago de Pátzcuaro, concebida como un proyecto integral que combina infraestructura, organización comunitaria y reconstrucción del tejido social mediante 18 comunidades participantes.
La subsecretaria Columba Jazmín López Gutiérrez explicó que uno de los objetivos es garantizar que los productos de los sembradores lleguen directamente al mercado a precios justos, como parte de una estrategia orientada a combatir las causas estructurales de la pobreza rural, generar empleo y fortalecer la economía local.
En cuanto a los convenios, la colaboración con la UIIM permitirá vincular el programa con la educación superior y la investigación científica mediante esquemas de formación, servicio social y proyectos con enfoque intercultural. El acuerdo con el ICATMI reforzará la capacitación técnica de los productores, mientras que el trabajo conjunto con el CIDAM integrará innovación agroalimentaria para mejorar calidad, certificación, trazabilidad y acceso a mercados.
El director del ICATMI, Marco Antonio Flores de la Torre, destacó que esta alianza contribuirá a fortalecer la seguridad alimentaria, el cuidado ambiental y el bienestar de los productores. Por su parte, la directora del CIDAM, Sylvana Figueroa Silva, subrayó que ya se han registrado casos exitosos en cultivos como nogal, vainilla, achiote, mamey, camote, jamaica y café.
Actualmente, Sembrando Vida en Michoacán ha ampliado su alcance al pasar de 10 mil a más de 18 mil productores en 2026, quienes trabajan más de 45 mil hectáreas con una inversión mensual superior a 117 millones de pesos. Además, el programa ha participado en 35 de las 113 Ferias del Bienestar en el estado y mantiene 18 rutas activas que fortalecen su presencia territorial.