La farmacéutica Pfizer presentó una actualización en su tecnología de vacunas contra covid-19 basada en ARN mensajero que elimina la necesidad de ultracongelación, uno de los principales desafíos logísticos de versiones anteriores.
Bajo el concepto “never frozen”, la nueva formulación puede almacenarse y transportarse en condiciones de refrigeración convencional, entre 2 y 8 grados centígrados, lo que permite utilizar la infraestructura ya existente en los sistemas de salud.
El director general de Pfizer en México, Jorge Luis Morell, explicó que esta vacuna nunca ha requerido temperaturas extremas, lo que facilita su distribución y reduce significativamente los costos logísticos, además de disminuir el desperdicio de dosis gracias a una mayor vida útil.
A diferencia de las versiones previas que necesitaban temperaturas cercanas a los -70°C, esta innovación permitirá ampliar la cobertura de vacunación, especialmente en zonas con limitada infraestructura, favoreciendo un acceso más equitativo en el país.
Asimismo, la tecnología mantiene la capacidad de adaptarse rápidamente a nuevas variantes del virus, lo que la convierte en una herramienta clave para la estrategia de vacunación a largo plazo.
El proyecto contempla su producción en México, específicamente en la planta de Pfizer ubicada en Toluca, Estado de México, en colaboración con autoridades de salud y Birmex, con el objetivo de integrarla al sistema nacional de vacunación.