El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que una nueva ronda de negociaciones presenciales con Irán podría realizarse “tan pronto como este fin de semana”. Desde la Casa Blanca, afirmó que el país persa enfrenta fuertes limitaciones por el bloqueo internacional, lo que —según dijo— ha debilitado su capacidad económica y militar.
El mandatario también aseguró que Teherán habría aceptado entregar sus reservas de uranio enriquecido, una de las principales condiciones de Washington para avanzar en un acuerdo. Consideró que existen altas probabilidades de alcanzar un entendimiento, al referirse a este material como un elemento clave en las conversaciones.
En paralelo, Trump indicó que el alto el fuego de 10 días entre Israel y Líbano incluirá al grupo Hezbollah, respaldado por Irán, lo que calificó como un paso significativo en medio de las tensiones regionales. La inclusión de esta organización marca un cambio relevante, ya que previamente se oponía a acuerdos diplomáticos con Israel.
El posible desmantelamiento del programa nuclear iraní y la participación de Hezbollah en la tregua podrían representar avances importantes hacia la estabilidad en Medio Oriente. Sin embargo, persisten desacuerdos: Israel mantiene su exigencia de desarmar completamente al grupo y establecer una zona de seguridad, mientras Líbano demanda respeto a su soberanía y el fin de las hostilidades.
Finalmente, Trump dejó abierta la posibilidad de viajar a Islamabad para involucrarse directamente en las negociaciones, destacando el papel de Pakistán como mediador en el proceso.