En una jornada que ya forma parte de los hitos de la humanidad, la tripulación de la cápsula Orion, correspondiente a la misión Artemis II, retornó a la Tierra luego de permanecer 10 días en el espacio.
El amerizaje ocurrió a las 18:07 horas de este viernes frente a las costas de San Diego, en California, Estados Unidos, maniobra que fue posible gracias a un avanzado sistema de paracaídas que permitió disminuir la elevada velocidad de descenso.
Durante más de 14 minutos de caída libre, los astronautas soportaron fuerzas de hasta 4G, es decir, cuatro veces la gravedad terrestre, en una de las fases más exigentes del regreso.
Así fue el regreso de Artemis a la Tierra.
Previo al descenso, a las 18:04 horas, la nave logró superar la entrada a la atmósfera y desplegó sus paracaídas, mientras los equipos de rescate se movilizaban hacia el punto de caída. La cápsula quedó flotando en el mar a la espera de ser recuperada.
El proceso incluyó los seis minutos de “blackout” iniciados a las 17:54 horas, periodo en el que los astronautas permanecieron sin comunicación con la base debido a las condiciones de la reentrada. Más temprano, a las 17:30, la nave se desacopló del módulo de servicio para iniciar su retorno al planeta.
Durante el descenso final, la tripulación viajó a gran velocidad hacia la Tierra, preparando la cápsula Orión para su amerizaje frente a la costa del sur de California. Tras la separación, ingenieros de la NASA confirmaron que la integridad de la nave era adecuada, anticipando un reingreso sin complicaciones.
El retorno representó una prueba crucial para el escudo térmico de la cápsula Orión, desarrollada por Lockheed Martin, luego de que en 2022 registrara niveles inesperados de calor y presión durante un vuelo de prueba.
Los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, señalaron que todo estaba bajo control en el espacio y confiaban en un desenlace exitoso.
Equipos de recuperación ya se encontraban desplegados en el Pacífico para recibir la cápsula.
La misión también hizo historia, al convertirse en el primer vuelo tripulado que se acerca a la Luna desde el programa Apolo. Además, Glover, Koch y Hansen marcaron hitos al ser, respectivamente, el primer astronauta afrodescendiente, la primera mujer y el primer no estadounidense en participar en una misión lunar.
En su punto más lejano, la tripulación alcanzó una distancia de 252 mil 756 millas de la Tierra, superando el récord previo de aproximadamente 248 mil millas establecido por el Apolo 13 en 1970.