El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió remover de su cargo a la fiscal general Pam Bondi tras una reunión en el Despacho Oval. La decisión se conoció poco antes de que el mandatario ofreciera un mensaje a la nación relacionado con la guerra en Irán.
De acuerdo con reportes citados por medios estadounidenses, cuando Trump se preparaba para dar su discurso, Bondi ya había sido separada del cargo y se encontraba de regreso en Florida.
La destitución ocurre en medio de críticas hacia su desempeño al frente del Departamento de Justicia, particularmente por la forma en que se gestionaron los archivos vinculados al caso de Jeffrey Epstein, lo que generó cuestionamientos tanto en la esfera política como en la opinión pública.
Tras la salida de Bondi, el presidente anunció que el actual subsecretario de Justicia, Todd Blanche, asumirá como fiscal general interino mientras se define al nuevo titular de la dependencia.
En su red social, Trump agradeció el trabajo de Bondi y destacó su cercanía con ella. El mandatario la describió como una “gran patriota estadounidense y amiga leal” que, durante su gestión, supervisó una ofensiva contra el crimen que —según afirmó— contribuyó a reducir los homicidios a niveles históricamente bajos.
También señaló que la exfiscal general pasará próximamente al sector privado, donde ocupará un nuevo cargo que será anunciado más adelante.