El Grupo Interinstitucional del Gobierno de México encargado de atender el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México informó que la situación dejó de ser un problema local o regional y ahora se clasifica como una contingencia de alcance nacional, debido a que ya impacta las costas de Tabasco, Veracruz, Campeche y Tamaulipas.
El titular de la Secretaría de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, explicó que el derrame continúa activo y que su origen se ubica en la zona de Cantarell, dentro de la Sonda de Campeche, considerada la principal reserva petrolera del país. Señaló que actualmente se analiza si el fenómeno se debe a un incremento en emanaciones naturales de hidrocarburos o a una posible falla estructural en alguna plataforma de Pemex.
“Debemos analizar qué está ocurriendo: si las emanaciones naturales aumentaron o si existe algún problema estructural en una plataforma”, indicó el funcionario.
El secretario de Marina aclaró que la Refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, Tabasco, no es responsable del derrame detectado en el Golfo de México.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por autoridades federales, la contaminación por combustible —reportada desde el pasado 2 de marzo y que actualmente afecta más de 630 kilómetros de litoral— tendría tres posibles fuentes.
La primera estaría relacionada con un buque privado que formaba parte de un grupo de 13 embarcaciones ubicadas frente a las costas de Tabasco y el sur de Veracruz. La segunda corresponde a chapopoteras naturales localizadas en la zona de Coatzacoalcos, Veracruz. La tercera también se asocia con emanaciones naturales en la Sonda de Campeche, aunque en este punto se mantiene abierta la investigación ante la posibilidad de un daño estructural en alguna plataforma petrolera.
A pesar de que las manchas de combustible se han extendido por más de 630 kilómetros de costa —una distancia similar a la que separa a la Ciudad de México de Guadalajara—, el titular de Marina aseguró que las playas turísticas de la región no representan peligro para quienes las visitan.
Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente, Alicia Bárcena, informó que hasta ahora no se han detectado afectaciones graves en especies marinas, arrecifes de coral ni en la vegetación del Golfo de México. Explicó que las manchas de aceite se encuentran bajo control mediante el uso de barreras marítimas que permiten contener el combustible.
Asimismo, indicó que la Fiscalía General de la República ya inició investigaciones para determinar el origen de los derrames y establecer las responsabilidades correspondientes.