Día Púrpura: una jornada mundial para visibilizar la epilepsia
Cada 26 de marzo se conmemora el Día de Conciencia sobre la Epilepsia, también conocido como Día Púrpura, una fecha dedicada a sensibilizar a la sociedad sobre este trastorno neurológico y a promover el respeto a los derechos de quienes viven con esta condición. Como parte de la iniciativa, personas de distintos países son invitadas a vestir prendas de color morado o púrpura y a organizar actividades que fomenten la información y la empatía hacia quienes padecen epilepsia. Actualmente, la jornada cuenta con la participación de ciudadanos de más de 85 países.
Un dato destacado es que Canadá es la única nación que reconoce oficialmente esta conmemoración mediante la Ley del Día Púrpura, promulgada en 2012. A pesar de ello, la fecha ha adquirido un alcance global y cada año se suman más iniciativas destinadas a generar conciencia sobre la enfermedad.
La campaña surgió en 2008 gracias a la iniciativa de Cassidy Megan, una joven que vive con epilepsia y decidió impulsar esta causa para apoyar a otras personas en la misma situación y combatir los prejuicios que rodean al trastorno.
El movimiento internacional ha recibido el respaldo de organizaciones como la Epilepsy Association of the Maritimes y la Anita Kaufmann Foundation, además de contar con la participación de escuelas, empresas y figuras públicas que promueven actividades informativas.
La Epilepsia es un trastorno del sistema nervioso que se produce por una actividad eléctrica anormal en la corteza cerebral, lo que puede provocar convulsiones de distinta intensidad y, en algunos casos, pérdida del conocimiento.
Entre las posibles causas se encuentran traumatismos en la cabeza, accidentes cerebrovasculares, tumores cerebrales, infecciones, intoxicaciones o lesiones durante el embarazo. Aunque actualmente no existe una cura definitiva, existen tratamientos como medicamentos anticonvulsivos, intervenciones quirúrgicas y otras terapias que ayudan a controlar los síntomas.
Se estima que alrededor de 65 millones de personas en el mundo viven con epilepsia, muchas de las cuales aún enfrentan estigmatización o discriminación.