El sargazo volvió a llegar a distintos puntos de la Riviera Maya, principalmente en Tulum, Playa del Carmen y Puerto Morelos.
Aunque las condiciones climáticas recientes permitieron que las costas se mantuvieran limpias durante algunos días, el comportamiento del fenómeno continúa siendo inusual.
Desde hace varios años el arribo de esta alga dejó de presentarse en una temporada específica, lo que ha provocado que aparezca en diferentes momentos del año. Autoridades de la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) confirmaron que, tras ese breve periodo de playas limpias, nuevamente comenzó a registrarse la llegada gradual del alga.
El subdirector de Zofemat en Tulum explicó que actualmente se observa el recale de pequeñas cantidades de sargazo, tanto seco como fresco, luego de que el frente frío dejara las playas en excelentes condiciones durante varios días.
Las autoridades señalaron que esta situación no es reciente. Durante los últimos siete años se ha documentado un aumento constante en la presencia de sargazo, además de cambios en los periodos en los que llega al litoral. Según indicaron, factores como el cambio climático y diversas actividades humanas podrían estar influyendo en este comportamiento.
En el pasado, la mayor concentración de sargazo se registraba principalmente entre septiembre y octubre; sin embargo, en la actualidad el alga aparece con mayor frecuencia fuera de esos meses, lo que refleja una alteración en su temporalidad habitual.
El impacto ya comienza a sentirse en la actividad turística. Operadores del sector señalan que el aspecto del mar influye directamente en la permanencia de los visitantes, quienes al encontrar el agua turbia o con algas optan por acudir a otros atractivos naturales como lagunas o cenotes.
Frente a este panorama, el gobierno de Quintana Roo reforzó las acciones para contener y retirar el sargazo. La administración estatal informó que hasta ahora se han recolectado entre 12 mil y 13 mil toneladas del alga y se ha fortalecido la infraestructura marítima destinada a su control.
Asimismo, se han instalado 7 mil 200 metros de barreras de contención y se prevé la colocación de otros 5 mil metros adicionales en los próximos días, que se sumarán a las embarcaciones especializadas en la recolección.
Con ello, el recale de sargazo se mantiene como un fenómeno recurrente en la Riviera Maya, con patrones cada vez más irregulares que obligan a implementar medidas permanentes para reducir sus efectos tanto en el medio ambiente como en la actividad turística.