El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró ante la prensa que su gobierno sostiene conversaciones con Irán con el objetivo de terminar la guerra “en este momento”, aunque hasta ahora las autoridades iraníes no han confirmado públicamente dichos contactos.
Desde el Despacho Oval, el mandatario aseguró que recibió una señal positiva por parte de Teherán relacionada con el tema de los hidrocarburos y el estratégico Estrecho de Ormuz. Según explicó, este gesto le hace pensar que las negociaciones se están realizando con interlocutores adecuados dentro del gobierno iraní.
Trump comentó que lo ocurrido recientemente representó un “gran regalo” para su administración, al tratarse de una acción con implicaciones económicas muy relevantes. A su juicio, ese movimiento demuestra que existe disposición para dialogar con las personas correctas en Irán.
Las declaraciones se producen un día después de que el presidente estadounidense decidiera aplazar durante cinco días los ataques contra instalaciones eléctricas iraníes, una ofensiva que había advertido previamente. La Casa Blanca señaló que actualmente se analizan alternativas diplomáticas, aunque aclaró que las operaciones militares continúan mientras se buscan cumplir los objetivos estratégicos planteados por Washington.
Después de casi un mes de enfrentamientos, diversos actores internacionales han manifestado interés en facilitar un diálogo. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, aliado de Irán, expresó la disposición de su país para servir como sede de eventuales conversaciones de paz, destacando que Islamabad mantiene vínculos tanto con Teherán como con Washington.
Asimismo, Qatar respaldó los esfuerzos diplomáticos, aunque sin involucrarse directamente en el proceso. Por otro lado, Egipto también ha intentado posicionarse como intermediario regional: su canciller, Badr Abdelatty, sostuvo recientemente contactos con representantes de Irán, Estados Unidos, Turquía y Pakistán para explorar posibles salidas al conflicto.
Trump evitó precisar quién representa a Irán en las conversaciones, aunque sí aclaró que no se trata del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei.
En paralelo, Israel dejó en claro que sus operaciones militares continuarán. Un portavoz del ejército israelí indicó que las fuerzas armadas siguen actuando en territorio iraní y también en Líbano conforme a un plan previamente establecido, sin que las negociaciones en curso modifiquen sus acciones.
El funcionario señaló que los ataques continuarán con el objetivo de intensificar la ofensiva y neutralizar amenazas que consideran existenciales.
El conflicto, que ya se aproxima a su cuarta semana, continúa generando repercusiones en los mercados energéticos internacionales y ha provocado interrupciones en el transporte global de hidrocarburos.