El Protocolo Nacional de Atención Médica sobre Sobrepeso y Obesidad propone un modelo de atención que aborda esta problemática como una enfermedad crónica de origen complejo. La estrategia incluye acciones preventivas, orientación nutricional, intervenciones conductuales, atención psicológica y un enfoque médico que evite la estigmatización de los pacientes.
La secretaria del Consejo de Salubridad General, Patricia Clark Peralta, presentó los alcances de este protocolo durante el curso Sobrepeso y Obesidad: Los Primeros 1000 Días y la Importancia del Seguimiento a lo Largo de la Vida, organizado por la Academia Nacional de Medicina y especialistas en endocrinología pediátrica.
Durante su participación explicó que la obesidad no es una condición homogénea, sino una enfermedad que evoluciona con el tiempo y que puede reaparecer incluso después de haber sido controlada. Se distingue por la acumulación excesiva de tejido adiposo que altera el funcionamiento del organismo, por lo que su tratamiento debe ser integral y adaptado a cada paciente.
Además, advirtió que el sobrepeso y la obesidad están asociados con diversas enfermedades crónicas, entre ellas diabetes tipo 2, dislipidemias, apnea del sueño, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, osteoartritis y algunos tipos de cáncer.
El protocolo recomienda que desde la primera consulta médica se promuevan cambios en el estilo de vida, como adoptar una alimentación saludable, realizar actividad física de manera regular, mejorar los hábitos de sueño, manejar el estrés y dejar de fumar. Posteriormente, estas medidas deben fortalecerse con nuevas estrategias durante las consultas de seguimiento.
En una segunda etapa se busca consolidar los cambios logrados mediante acompañamiento médico, revisión de hábitos, apoyo psicoeducativo y evaluación de posibles complicaciones asociadas. Para dar seguimiento al tratamiento se sugiere realizar consultas cada tres meses.
Clark Peralta subrayó que las complicaciones relacionadas con la obesidad pueden comenzar desde la infancia, por lo que es fundamental detectarlas de manera temprana y brindar atención oportuna para evitar que afecten la salud y el desarrollo a largo plazo.
También resaltó que el personal del primer nivel de atención desempeña un papel esencial en la prevención y el diagnóstico temprano de estos padecimientos.
Los PRONAM son herramientas diseñadas para orientar la práctica médica cotidiana, especialmente en unidades de atención primaria. Cada protocolo contiene información resumida, infografías y algoritmos clínicos que facilitan su aplicación por parte del personal de salud.
Entre sus objetivos principales se encuentra garantizar que los pacientes reciban atención médica con los mismos estándares de calidad en cualquier región del país, reduciendo así las desigualdades en los servicios de salud.
Finalmente, señaló que estos protocolos forman parte de una política pública enfocada en fortalecer la prevención y la atención temprana, con la finalidad de evitar complicaciones graves y mejorar la salud de la población.