El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, presentó durante el informe presidencial los resultados de una estrategia institucional orientada a ampliar la cobertura de seguridad social para mexicanos que trabajan fuera del país y para quienes se desempeñan por cuenta propia.
Durante muchos años, los connacionales que migraban en busca de mejores oportunidades laborales permanecían sin acceso a protección médica ni a mecanismos formales de seguridad social vinculados con el Estado mexicano.
Ante este panorama, el gobierno federal impulsó el Programa de Trabajadores Independientes (PTI), una iniciativa que permite a migrantes y trabajadores autónomos incorporarse de manera voluntaria al sistema del Instituto Mexicano del Seguro Social. Con ello, se busca ofrecer un esquema formal que garantice servicios de salud y otras prestaciones a quienes anteriormente carecían de este respaldo.
El Instituto informó que actualmente existen 19 mil 502 personas inscritas en este programa desde el extranjero. Esta cifra refleja el interés de la comunidad migrante por contar con mecanismos de protección social para ellos y sus familias en México.
La afiliación al PTI permite a los trabajadores acceder a servicios médicos y hospitalarios para sus beneficiarios en territorio nacional, además de otorgarles cobertura por incapacidades, pensión por invalidez y acceso a un fondo para el retiro.
En cuanto a la composición del padrón, el informe detalla que el 61 por ciento de los afiliados son hombres, quienes históricamente han representado la mayor parte de la fuerza laboral migrante. No obstante, también se registró una participación significativa de mujeres, quienes constituyen el 39 por ciento de las personas inscritas, lo que refleja una creciente presencia femenina en el envío de remesas y en la planeación del bienestar familiar.