La secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel Reyes, realizó una gira de trabajo por los estados de Coahuila y Nuevo León, donde encabezó reuniones con servidoras y servidores de la nación responsables de poner en marcha el programa “Bienestar Casa por Casa”.
Durante estos encuentros, la funcionaria destacó la labor que el personal realiza directamente en las comunidades para llevar los programas sociales a la población. Asimismo, transmitió el reconocimiento del gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, por el compromiso y la dedicación mostrados en las tareas de atención directa a la ciudadanía.
“En #Coahuila, me reuní con las y los #ServidoresDeLaNación para agradecer su compromiso y reconocer su trabajo en territorio”. “A nombre de nuestra presidenta
@Claudiashein, les transmití un profundo reconocimiento por su entrega y vocación de servicio, y les informé sobre las actividades de Bienestar que están por iniciar, entre ellas la Credencialización del Servicio Universal de Salud”, escribió en sus redes sociales.
Uno de los objetivos principales de la gira fue fortalecer la estrategia operativa de las brigadas que realizan visitas a los hogares. A través de este esquema, trabajadores de Bienestar acudirán a los domicilios de personas adultas mayores y de personas con discapacidad para evaluar su estado de salud, identificar necesidades y actualizar sus datos en los registros sociales.
Con este mecanismo se busca evitar que los beneficiarios tengan que desplazarse a oficinas o módulos gubernamentales, además de permitir la recopilación de información sobre su condición médica y detectar oportunamente requerimientos de atención.
Durante las reuniones también se anunció el arranque del proceso de credencialización del Servicio Universal de Salud, una iniciativa orientada a unificar la identificación de los beneficiarios de programas sociales y facilitar su acceso a la atención médica.
De acuerdo con la información presentada, la credencial permitirá integrar expedientes clínicos con los datos obtenidos en las visitas domiciliarias, lo que favorecerá una mayor coordinación entre las políticas sociales y los servicios de salud.