El rey de España, Felipe VI, admitió que durante la Conquista de América se cometieron numerosos abusos y se generaron controversias éticas en torno al ejercicio del poder en los territorios colonizados. El comentario lo realizó durante su visita a la exposición “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, presentada en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
En un diálogo informal con autoridades y especialistas, el monarca señaló que el análisis del pasado debe contemplar tanto los logros como los errores, evitando visiones simplificadas. Reconoció que, vistos desde los valores actuales, algunos episodios históricos difícilmente pueden generar orgullo, por lo que insistió en la importancia de estudiarlos con rigor y dentro de su contexto.
Durante su intervención también recordó que desde los inicios de la colonización existieron debates morales y jurídicos sobre el poder en América. Mencionó que los reyes Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón promovieron normas como las Leyes de Indias para regular la relación entre la Corona española y los pueblos originarios, aunque reconoció que dichas disposiciones muchas veces no se aplicaron como se esperaba, lo que derivó en abusos.
La exposición que motivó la visita reúne alrededor de 250 piezas arqueológicas que destacan el papel de las mujeres en las culturas prehispánicas de México, incluyendo objetos de civilizaciones como la Civilización olmeca y la Civilización maya. Varias de estas piezas se exhiben por primera vez fuera del país.
Felipe VI destacó además que México es fruto de la convergencia entre múltiples culturas originarias y el encuentro histórico con España, un proceso que, afirmó, forma parte de la identidad actual del país.
La visita también tiene un trasfondo diplomático. En 2019, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador pidió a España disculpas por los abusos cometidos durante la conquista, solicitud que generó tensiones entre ambos países. Años después, la presidenta Claudia Sheinbaum no invitó al monarca a su toma de posesión, lo que evidenció el distanciamiento político.
En meses recientes, sin embargo, ambos gobiernos han mostrado señales de acercamiento. El canciller español José Manuel Albares reconoció públicamente que la historia compartida incluye episodios de injusticia contra los pueblos originarios, postura que fue valorada por el gobierno mexicano.
La muestra cultural forma parte de un proyecto binacional impulsado por España y México para difundir el patrimonio mesoamericano y fortalecer el diálogo histórico entre ambos países, en un momento en que la cooperación cultural se perfila como una vía para mejorar la relación bilateral.