En medio del aumento de las tensiones militares en Oriente Medio, el embajador de Irán ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, advirtió que su país podría responder contra cualquier instalación militar utilizada para ejecutar ataques contra territorio iraní, incluso si dichas bases se encuentran en Europa.
Durante una entrevista con el programa 12 Minutes With del medio Euronews, el diplomático señaló que la postura de Teherán se fundamenta en el derecho a la defensa nacional, aunque dejó claro que las fuerzas armadas iraníes consideran legítimo atacar cualquier punto desde donde se lleven a cabo operaciones militares contra su país.
Bahreini enfatizó que, según la evaluación del ejército iraní, cualquier base o instalación empleada para agredir a Irán podría convertirse en un objetivo militar válido.
Cuando fue cuestionado sobre si esta advertencia incluía instalaciones ubicadas en territorio europeo, el embajador evitó mencionar objetivos específicos, pero reiteró que Irán utilizará todos los recursos que considere necesarios para garantizar su seguridad y evitar agresiones.
Las declaraciones se producen mientras el conflicto en Oriente Medio se acerca a su tercera semana, con una creciente participación de actores internacionales y un incremento de ataques en diversas zonas de la región.
En este contexto, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, informó el viernes sobre la muerte de un soldado francés tras un ataque registrado en la región autónoma del Kurdistán iraquí. Se trata de la primera baja militar de Francia desde que comenzó la guerra. En el mismo incidente, otros seis militares franceses resultaron heridos.
Aunque ningún grupo se ha adjudicado oficialmente el ataque, la organización armada chií proiraní Ashab al Kahf difundió un comunicado en el que anunció que iniciará ataques contra “todos los intereses franceses” en Irak y otras zonas de la región.
La advertencia surgió después de que Francia desplegara un portaaviones que actualmente opera en el Mediterráneo oriental.
El conflicto también ha alcanzado otras posiciones estratégicas. Dos días después del inicio de las hostilidades, un dron presuntamente de origen iraní impactó en la base aérea de la Royal Air Force en Akrotiri, en Chipre. Al día siguiente, otros dos drones que se dirigían al mismo objetivo fueron interceptados antes de llegar a la base.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa británico, es probable que el aparato que logró impactar haya sido lanzado por una milicia afín a Irán con presencia en Líbano o en el oeste de Irak.